Mantenimiento y resultados de las Comunidades de Práctica en Comunicación en salud

Las recomendaciones del informe de “Health Communication Capaity Collaborative (HC3)”,  también incluyen una serie de consejos referidos al mantenimiento de Comunidades de práctica (CoP) y al análisis de sus resultados, todos ellos muy a tener en cuenta.

Para el mantenimiento de las  CoP los autores recomiendan: (1) Nombrar a un responsable de la comunidad, cuya dedicación variará según el tamaño y actividad de la comunidad. Debería ser un gran conocedor del tópico que aborda la comunidad, y sus funciones serían amplias, con una componente importante de “facilitador”. (2) Revisar los objetivos conforme la comunidad avance. La CoP es un ente flexible y se debería monitorizar y decidir sobre posibles cambios(3) Comunicar con frecuencia. (4) Continuar con la programación de eventos regulares cara a cara. (5) Mantener por lo menos cuatro eventos virtuales al año.  (6) Lograr un equilibrio con la “propiedad” de la comunidad, entre los impulsores y los miembros. Mientras esté organizado y funcione, ambas posibilidades son validas. (7) Establecer estructuras dentro de la comunidad: grupos de trabajo y “task forces” formalizan pequeños grupos, que por periodos pueden prender en la comunidad (8)Mantener viva y con sentido de pertenencia, mediante contenido personal, dinámico e interesante.

También es interesante y recomendable el apartado que habla sobre la medida del impacto de la CoP. Al medir el impacto de una comunidad, se puede demostrar su efectividad en la consecución de los objetivos para los cuales fue creada. Un Plan de Monitorización y Evaluación (M&E) debe desarrollarse de forma paralela al diseño de la comunidad, para ello recomiendan:

  1. Desarrollar un campo de trabajo conceptual, donde se detallen los inputs, outputs y resultados esperados de la comunidad.
  2. Establecer expectativas significativas, medibles, metas que satisfagan al promotor o patrocinador de la comunidad.
  3. Utilizar herramientas ya existentes para la evaluación de resultados. Para ello los autores proponen el modelo de evaluación de cursos de Kirkpatrik, según la pirámide de la figura.

    Píramide Kirkpatrick

    Píramide Kirkpatrick

  4. Evaluar el valor creado. Para ello toman los cinco niveles que propone Wenger y Trayner: Valor inmediato, participación, usuario y nivel de actividad. Capital de conocimiento, Información compartida, perfiles captados, uso de la red, etc. Rendimiento individual y de reputación de la organización. Flexibilidad o capacidad de replanteamiento de la propia comunidad de acuerdo con los interesados en la misma.
  5. Aprovechar las herramientas de análisis on line. Recomiendan Google Analytics y Crazy Egg . También  revisar si el ratio de rebote es superior al 20 %,  prestar atención a las páginas que mantienen mas tiempo la atención del usuario y al origen geográfico de los visitantes.
  6. Y por último resaltan la utilidad de las diferentes redes de Sociales para la promoción de la comunidad. En cuanto a las herramientas para realizar la monitorización y medir el impacto sugieren herramientas del tipo SproutSocial.

Contenido relacionado
Recomendaciones para la construcción de Comunidades de Práctica en Comunicación en salud

This entry was posted in Comunicación en Salud, Comunidades Virtuales, Reseñas and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *